Skip to content

Es mejor tarde que nunca

Cuando mi esposo me dejรณ, me impactรณ, me lastimรณ y me humillรณ.  Ahora que han pasado los aรฑos puedo ser honesta y decir que sin lugar a dudas la humillaciรณn fue el peor de mis sufrimientos. Simplemente asumรญ que mi esposo no podrรญa vivir sin mรญ, asรญ que estaba segura de que nunca se irรญa. No lo tratรฉ con honor todo el tiempo porque no era honorable, pero sinceramente yo creรญa ser una buena esposa y era amigable con todos. Hubiera usado palabras como amable, dulce, comprensiva y divertida para describirme a mรญ misma. Me interesaba en la gente, incluso me sacrificada por ellos y despuรฉs de su partida, mi marco de referencia se hizo aรฑicos repentinamente.

Llorรฉ por dรญas, semanas, y luego de vez en cuando durante meses. Es difรญcil de explicar, pero en esa etapa de mi vida, por naturaleza parecรญa justo el dolor extremo que sentรญa. Mantener esta auto-justicia es lo que me mantuvo prisionera de mis propios pensamientos hirientes; me impedรญa ver la verdad y me mantenรญa atada a lo que yo era. Por meses, mis pensamientos fueron primero acerca de mi ex: “ยฟCรณmo podรญa haberse ido despuรฉs de haber yo invertido tanto en cuidarlo a รฉl y a los niรฑos?” Despuรฉs mi justa indignaciรณn cobrรณ vida y pensรฉ: “Pagarรก caro con la manutenciรณn de los niรฑos”. Pero es difรญcil mantener un burbujeo constante de ira hacia alguien que sencillamente no estรก allรญโ€ฆ alguien completamente ausente.

Mi dolor luego se volviรณ hacia aquellos en mi vida que pensรฉ que eran mis amigos y familiares mรกs cercanos (incluyendo a mis propios hijos). Me sorprendiรณ que no corrieran a calmar mi dolor. Eran amables, pero de lejos. Todos tenรญan sus propias vidas, sus propias familias y nadie me acogiรณ en su cรญrculo. Todo lo que yo sabรญa en ese momento es que su negligencia exacerbรณ mi sentimiento de rechazo y me causรณ un dolor aรบn mayor. Sabรญa que mis amigos y aun mi familia tenรญan reuniones a las que no me invitaban. Me sentรญ excluida. Siempre me habรญa visto a mรญ misma como una persona amorosa y ciertamente no como una persona que tratarรญa a un amigo con tan poca estima. ยฟCรณmo podรญan estas personas ser tan insensibles?

Cuando pienso en esos dรญas de mi vida puedo ver que no solo estaba llena de ira y amargura hacia mi ex, sino que tambiรฉn me ofendรญa fรกcilmente con cualquiera que no mostrara interรฉs en mรญ. Sรฉ que mi conversaciรณn era negativa y criticaba a quien me estuviera causando dolor. ยฟQuiรฉn quiere a alguien en el cumpleaรฑos de su hijo que la jale a un rincรณn para hablar mal de los demรกs?

Todos los domingos jugaba juegos mentales conmigo misma del por quรฉ no podรญa ir a la iglesia: me dolรญa la espalda, me estaba resfriando, no habรญa dormido bien la noche anterior, etc. Me imaginaba que todos se preguntaban dรณnde estaba yo y que se sentรญan culpables por no ser buenos amigos como para preguntar cรณmo estaba. Ahora que miro hacia atrรกs puedo ver que yo sabรญa que la iglesia era el lugar donde no encontrarรญa conmiseraciรณn, pero que era donde podrรญa encontrar amor sรณlido y sincero.

Eso es lo que sucediรณ y no vino del pรบlpito. Cuando al fin fui a la iglesia, me afectรณ mucho. Una de las seรฑoras mayores y frรกgiles estaba parada en la puerta saludando a la gente y se acercรณ y me dio un abrazo. Fue como si ese suave abrazo hubiera despertado la justa indignaciรณn que yo habรญa estado albergando durante tanto tiempo. Recuerdo claramente que yo era condescendiente espiritualmente con la anciana, asรญ que sospecho que tambiรฉn sonรฉ asรญ cuando dije: โ€œBueno, esto sรญ que es una sorpresa. No pensรฉ que tan siquiera te acordarรญas que existo”. Su respuesta no fue la turbaciรณn titubeante o la disculpa profusa por haberme descuidado que yo esperaba. En cambio, dijo con un tono de reproche muy seco: “Para recibir abrazos debes dar abrazos”. Me doliรณ mucho su falta de conmiseraciรณn y supongo que vio las lรกgrimas repentinas en mis ojos, pero como era una anciana,  obviamente habรญa pasado por todos los altibajos de la vida, asรญ que ni se inmutรณ. Solo sonriรณ y dijo algo como: โ€œLa gente se siente atraรญda hacia personas agradecidas, no hacia fiestas de lรกstima. No puedes esperar que las personas que cargan mil libras de sus responsabilidades lleven tambiรฉn tu carga. Ya es hora de que te bajes de tu pedestal, te sacudas el polvo y comiences a dar a los demรกsโ€. Fue duro, fue un despertar muy brusco.

Ese fue el dรญa en que lentamente comencรฉ a despertar de mi ataque auto-inducido de culpar a los demรกs. Creo que fue el dรญa en que finalmente me di cuenta de que si nadie me amaba ni buscaba ser mi amiga era porque yo era poco amorosa y muy egoรญsta. No tenรญa nada que aportar, solo querรญa que los demรกs me pusieran en primer lugar en su vida. Tratรฉ de olvidar el comentario de la anciana, pero sabรญa que me habรญa convertido en un ser humano difรญcil de amar; tal vez siempre lo fui y no lo sabรญa.  La gente no me evitaba porque eran malos; me evitaban porque yo era una carga  negativa y exigente. En algรบn momento a lo largo de los aรฑos, mientras hacรญa mucho de esto, aprendรญ que no se puede exigir, avergonzar ni acusar a las personas para hacer que te amen, incluyendo a tu familia y a tus amigos. El amor y la amistad se ganan.

Alguien del grupo local de personas mayores me llamรณ y dijo que necesitaban una mujer para dirigir la clase de ejercicio. De mala gana aceptรฉ el trabajo. Sin duda era una de las mรกs  jรณvenes del grupo, pero ciertamente no la mรกs sana, por lo que el ejercicio resultรณ ser bueno para mรญ fรญsicamente y tambiรฉn muy รบtil para mi alma. Ademรกs allรญ podรญa dar abrazos.

Luego  me llamรณ la atenciรณn una madre soltera de nuestra comunidad. Con un ingreso muy limitado y sin ayuda, estaba luchando para criar a muchos niรฑos. Yo necesitaba que sus hijos mayores hicieran algunos trabajos en mi casa que yo ya no podรญa hacer, asรญ que hacernos amigas era bueno para todos nosotros. Hice un esfuerzo consciente por amar a sus hijos y ganarme su respeto. A medida que los amaba,  podรญa ver cรณmo habรญa perdido a mis propios hijos. Me dolรญa el corazรณn por la pรฉrdida tan terrible, pero finalmente dejรฉ de llorar por lo pasado y comencรฉ a volcar mi vida en esta nueva familia adoptiva. Con el paso de los aรฑos la vida y el amor se han convertido en un precioso compromiso de efecto prolongado.

Me llevรณ toda una vida y dos divorcios aprender la lecciรณn de dรณnde provenรญa la amargura y la ira. Todavรญa tengo dรญas en que pierdo de vista lo que he aprendido ya que a veces me parece tan fugaz, pero mis circunstancias estรกn allรญ siempre para recordรกrmelo. Me despierto sola y me paso gran parte del dรญa tratando de encontrar la manera de cรณmo salir adelante. Perdรญ tanto de mi vida: mi salud, mis hijos, dos matrimonios y muchos amigos. Pero esto sรญ sรฉ: es mejor tarde que nunca. He encontrado consuelo al ver el buen fruto de una cosecha muy tardรญa.

Aprender a entrenar – No a criar

Wanda Kinsinger

Hace veintiรบn aรฑos mi esposo y yo adoptamos a nuestro primer hijo. En aquel tiempo no รฉramos la familia adoptiva tรญpica. Muchas parejas pasan por un largo perรญodo tratando de…

Ranurado cerebral

Los estudios en animales han demostrado que los ratones reciรฉn nacidos deben experimentar una sensaciรณn de bigotes en los primeros dรญas de vida para permitirles desarrollar habilidades sensoriomotoras normales. A…

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *