Queridos Mike y Debi:

A través de su enseñanza y el ministerio del Espíritu Santo me he dado cuenta de que mi familia es mundana y pone a Dios en segundo lugar. Me da vergüenza que mis hijos estén más interesados ​​en sus Playstations y otras diversiones electrónicas que en asumir  responsabilidad. Sé que no están desarrollando habilidades masculinas. Les dije que íbamos a poner fin a toda esta tontería y explotaron. Dicen que estoy siendo cruel e irrazonable. Mi esposa dijo que me estaba volviendo fanático. Mi pregunta es, ¿cómo les hago ver que es por su bien?

Es una buena pregunta, una que me han hecho muchas veces. Comparto tu sentimiento querer ver a los niños participar en actividades más productivas. Tu estimación es correcta. No están desarrollando habilidades útiles para la vida diaria. Las estaciones de juegos/Playstations son dioses electrónicos que dejan a los niños emocionalmente inmaduros. Con mucha razón, muchas esposas han estado celosas de estos muñecos digitales. Cuando un hombre se absorbe en este juego artificial, deja de ser hombre.

Para responder a tu pregunta, ten en cuenta la regla que he dicho muchas veces antes al aconsejar a las familias: “Nunca les quites algo sin reemplazarlo con algo mejor y más interesante”. Si les quitas  el placer, definitivamente parecerás un tirano insensible y lo que es peor, un loco religioso, impulsado por la desesperación y el fanatismo. En lugar de hacer una redada policial y confiscar la malvada cosa, bríndales una alternativa más interesante que haga que elijan alejarse del altar de la deidad digital. Con el tiempo, sus juguetes digitales se deteriorarán o necesitarán actualización para seguir siendo interesantes. En ese momento, podrás elegir no repararlos y/o negarles  la actualización. Mientras tanto limita la cantidad de tiempo que pueden pasan en el artilugio y proporciona esa “alternativa más interesante” que consuma parte del tiempo que normalmente dedicarían a los dioses electrónicos. Permíteles solo una hora cada día frente a esas pantallas, pero no en los fines de semana cuando tendrán la oportunidad de participar en actividades contigo o hacer algo varonil al aire libre como: deportes, ir a cazar, ir a caminatas, andar en bicicleta, etc. En resumen, quítaselos poco a poco con uso limitado y proporciona “distracciones” que sean más desafiantes.

Entiendo la fuerza de su adicción. Puede ser que rechacen cualquier alternativa y que no encuentren nada tan divertido como apretar botones y mirar la pantalla parpadeante. Pero sé de algunas actividades que llamarán su atención: un día disparando armas, acampar, pescar, cazar, reparar una vieja camioneta que manejarán cuando tengan edad suficiente, llevarlos a las afueras  un sábado y dejarles manejar un poco por carreteras  secundarias. Un niño normal de diez años dejará una Playstation para sentarse detrás de un volante real y sentir la potencia del acelerador. Andar en patineta, paintball, hacer rapel, hacer arcos y flechas, y lanzar cuchillos y tomahawks son solo algunas de las cosas radicales que llamarán la atención de un niño. Solo necesitas pensar creativamente.

Ni siquiera necesitas saber lo que estás haciendo. Aprendan juntos si es necesario. Con el tiempo, cuando ellos hayan adoptado varios de sus propios pasatiempos, entonces puedes dejar que los dioses electrónicos  mueran de muerte sutilmente asistida y muy bienvenida.