Pensaste que ya habías terminado con las responsabilidades de criar hijos, pero no. Tu papel ha cambiado, pero es tan importante como siempre.

Te has graduado y ahora eres un “gran padre”, también llamado abuelo, que significa “rango más alto”. Piénsalo: no solo te retiraste del rol de criar hijos sino que has ganado más hijos.

Deb y yo tuvimos 5 hijos propios y ahora tenemos 26 nietos y esperamos que haya más.  Es más de un incremento del 400%. Nuestra descendencia pasó de 5 a 31. ¡Guau! Somos un número imponente. Imponente en volumen, al menos.

Si vivimos lo suficiente como para ver a los nietos procrear al mismo ritmo, serán 130 bisnietos, lo que significa que nuestro número habrá crecido de 2 a 163.

¡No es solo el Coronavirus que crece exponencialmente! Por supuesto no viviremos en esta tierra para ver ese incremento, pero lo veremos desde el mirador del cielo.

Entonces, considerando los números, somos grandes padres. La pregunta es, ¿qué tipo de impacto imponente tendrá toda esta descendencia en este mundo?

¿Instruimos de tal manera a nuestros hijos en su camino para que ellos también instruyan a sus niños en el camino del cual no se apartarán?

Hasta ahora estoy muy satisfecho con los resultados. Pero dentro de cuarenta años, ¿cuántos de los proyectados 130 bisnietos glorificarán a Dios? ¿Estamos poblando el cielo o el infierno? Es un pensamiento que da qué pensar.

Dios seleccionó a Abraham para ser el padre de Su pueblo. Nos dice por qué: “Porque yo sé que mandará a sus hijos y a su casa después de sí, que guarden el camino de Jehová, haciendo justicia y juicio, para que haga venir Jehová sobre Abraham lo que ha hablado acerca de él”. (Génesis 18:19)

Dios sabía que Abraham inspiraría y dirigiría (“mandaría”) a sus hijos y a su familia (nietos) después de él, que respetarían al “Dios de sus padres”, término que se usa en la Biblia 21 veces (3×7).

La pregunta que debemos hacernos es esta: ¿cuán permanente es nuestra influencia en nuestros hijos y sus hijos? ¿Hasta dónde se extenderá nuestra influencia en las generaciones? ¿Conocen y recordarán al “Dios de sus padres”?

El ejemplo de Abraham nos muestra nueve cosas que podemos hacer los abuelos que proyectarán nuestra influencia a través de los hijos de nuestros hijos.

  1. La vida entera de Abraham fue obedecer a Dios y adorarlo visiblemente. Génesis 21:33
  2. Abraham le contó a su hijo las promesas de Dios e impartió un sentido de la grandeza del plan de Dios para su familia. Génesis 18:17 Thea, you may want to check this verse. It doesn’t say what it should.
  3. Abraham hizo que su hijo viera que ponía a Dios aun por encima de la familia y la vida misma. Génesis 22
  4. Abraham obedeció a Dios y separó a su hijo prometido de la presencia de influencias indeseables. Génesis 21: 9–14
  5. Abraham no se desanimó ni se auto condenó cuando fracasó con su primer hijo y su experimento extramarital. Continuó en curso con su hijo Isaac, dejando de lado su dolor personal por la pérdida de su primogénito. Génesis 21:10–12
  6. Abraham dio instrucciones a su hijo para que tomara una esposa justa de su propia cultura y linaje. Génesis 24
  7. La reputación de Abraham siguió a sus nietos e influyó en sus vidas y decisiones. Génesis 31:42
  8. La fidelidad de Abraham a Dios causó que Dios extendiera favor especial a sus descendientes para siempre. Éxodo 2:24; Lucas 1: 54–55
  9. El apóstol Pablo resume la vida de Abraham en Romanos 4:3, “Abraham creyó a Dios”. Lee Romanos 4 acerca de la fe y la fidelidad de Abraham.

Y ve y haz lo mismo.

Esto es un buen estudio Bíblico para compartir con la familia. También es un buen resumen para un sermón para todos ustedes los predicadores.

Espero predicarlo algún día si Dios quiere.